Como siempre decimos en ComuniColes, la comunicación es un proceso global. Fidelizar, también.

Una familia estará satisfecha si le ofreces experiencias imborrables a su hijo: excursiones, proyectos pedagógicos de los que el niño no para de hablar en casa, viajes…
Sin embargo, este planteamiento debe atender no sólo a los alumnos, también a sus padres. Nadie más feliz que una madre o un padre sabiendo que sus hijos se quedan en las mejores manos, no sólo por su conocimiento académico, sino también por su inteligencia emocional.
Se puede añadir emoción a través de muchos estímulos: ¿no se sentirán orgullosos si ven que su cole aparece en el periódico por un proyecto solidario? ¿No superarás sus expectativas si organizas un taller gratuito para abuelos y nietos? ¿No estarán agradecidos si organizas una escuela de padres? ¿No se emocionarán si organizas un evento espectacular para el día de graduación?

Como ves, hay muchas maneras de llegar a tus familias, de fidelizarlas, de hacer que te recomienden un día tras otro. La mejor publicidad te la harán unas familias felices.

Tus familias son tus mejores embajadores de la marca… si son felices. De lo contrario, se pueden convertir en la peor publicidad. De nada servirá invertir en marketing si te encuentras en esa situación.
Así que cuídales y sobre todo… emociónales. Tus familias no recordarán la primera vez que su hij@ dijo ‘verde’ en inglés. Pero recordarán en vídeo la primera fiesta con Papá Noel en el cole. Sí el cuadro que hizo con su ‘yaya’ el día del abuelo’.
Crea recuerdos imborrables. Hazles sentir. A las familias de tu cole… y a las de fuera. Conquista a toda la ciudad.
Diriges un centro educativo, sí, pero también una empresa. Son padres y niños, sí, pero también son clientes. Son ‘profes’ sí, pero son los portavoces de tu marca. Y son los más importantes, porque son los que más están en contacto con los estudiantes y sus familias.
Para construir un colegio feliz, tu equipo tiene que sentirse feliz. Desde los maestros de Infantil hasta la gente de mantenimiento, pasando por la administración, todos cuentan para ofrecer a las familias experiencias amables.
Por eso debemos escucharles de manera sistemática. No sólo en las reuniones: podemos medir el clima laboral a través de encuestas, al igual que podemos saber cuál es su sentimiento de pertenencia, cómo viven la ‘marca’, o si los mecanismos de comunicación interna son eficientes.
Con un clima laboral positivo y un sentimiento de pertenencia arraigado, tu equipo se implicará y construirá junto a ti un centro inolvidable.
